De sardinas enlatadas a productos de deseo.
20 abr
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A primera vista, una sardina en conserva no parece el candidato más obvio para convertirse en un objeto de deseo.
Y sin embargo, en Portugal lo lograron.
En Lisboa, la Conserveira de Lisboa exhibe sus conservas como si fueran parte de una biblioteca: latas con diseños coloridos, producción artesanal, y una narrativa que conecta con quien las descubre.
Otras tiendas apuestan por ediciones limitadas que celebran hitos culturales o el año de nacimiento del comprador, convirtiendo cada lata en una pequeña pieza de colección. El resultado es que turistas de todo el mundo hacen fila para llevarse a casa algo que, en otro contexto, comprarían sin pensarlo en cualquier supermercado.
En España, Memories of Madrid hizo algo similar con tortillas de papa enlatadas. El mismo producto que forma parte de la alimentación cotidiana fue presentado en ediciones por año, conmemorando hitos históricos, en un formato diseñado para regalar o coleccionar.
El producto no cambió. Lo que cambió fue todo lo que lo rodea.
Diseño con intención. Una historia que vale la pena contar. Una puesta en escena que invita a detenerse. Y un contexto que transforma la experiencia de compra en algo memorable.
Cuando un producto simple se viste de buen diseño, narrativa y cuidado en los detalles, su percepción cambia radicalmente. De algo corriente, se convierte en una experiencia: para degustar, regalar, coleccionar.
Este es, en esencia, el principio de la premiumización. No se trata de cambiar el producto. Se trata de revelar —y construir— el valor que ya existe, pero que aún no se ha contado con toda su fuerza.
Y la pregunta que me hago cada vez que veo un caso así es la misma: ¿cuántos productos en Chile y Latinoamérica tienen ese mismo potencial, y aún no logran transmitir todo su valor?
Pienso en sales del mundo, mariscos en conserva, miel, aceites de oliva, mermeladas con ingredientes nativos. Productos con identidad, con origen, con historia. Y un potencial de valor que, en muchos casos, todavía está esperando ser descubierto.

Foto portada: Conserveira de Lisboa
Foto artículo: Memories of Madrid.



